Visionados de Sobremesa 2026: descubre los proyectos seleccionados
Un año más, Visionados de Sobremesa pone el foco en nuevos relatos fotográficos que parten de lo personal para hablar también de cuestiones que nos atraviesan como sociedad. Memoria, familia, identidad, territorio, enfermedad, fe, cuidados o transmisión de saberes aparecen en los diez proyectos seleccionados en esta edición.
Diez propuestas muy diferentes entre sí que nos invitan a mirar hacia dentro, hacia nuestro entorno y también hacia historias que forman parte de una memoria colectiva.
I hate my mother: Anne-Laure Kesteman
¿Qué ocurre cuando volvemos a mirar nuestra infancia desde el lugar de adultos? En I hate my mother, Anne-Laure Kesteman recupera sus diarios y recuerdos de adolescencia para revisar la relación con su madre, marcada por el alcoholismo y el consumo de medicamentos. Un diario visual que parte del dolor y de las preguntas para acercarse también a la comprensión y a la propia experiencia de la maternidad.

Leviatán: Cani Galán
¿Puede un lugar convertirse en hogar aunque no permanezcamos siempre en él? Leviatán nace de la relación de Cani Galán con Sanlúcar de Barrameda y de la búsqueda de ese lugar al que llamamos casa. Una serie autobiográfica, todavía en desarrollo, que habla de pertenencia, ausencia y vínculos a través de una fotografía analógica, cotidiana y cargada de color.

Clamor: Carlos Sánchez Gómez
Clamor se adentra en el folclore andaluz para mirar más allá de las imágenes habituales de la religiosidad popular. Carlos Sánchez Gómez parte de una búsqueda personal de identidad y se acerca a romerías, celebraciones y rituales como expresiones de una necesidad profundamente humana: celebrar, pertenecer, trascender y compartir. Una mirada al sentimiento andaluz desde la fotografía y la antropología.

Niño tonto: George Ramos
En México, cuando un niño no consigue romper la piñata, se canta: «Ese niño es muy tonto, se parece a su mamá». George Ramos recupera esta canción y sus propios recuerdos de infancia para hablar de masculinidad, rechazo y de las formas en las que aprendemos a habitar nuestro cuerpo. Niño tonto combina fotografías de archivo, nuevas imágenes, sonido e instalación, convirtiendo la piñata en símbolo de una memoria que puede doler, pero que también puede romperse para volver a ser celebrada.

Si el sol llegara a oscurecer, y no brille más: Joseph Ladrón de Guevara
La historia de Julia, la abuela de Joseph Ladrón de Guevara, atraviesa este proyecto. Tras ser diagnosticada de cáncer, decidió no tratarse convencida de que su dios la sanaría. Si el sol llegara a oscurecer, y no brille más nace de las preguntas que dejó su decisión y de los momentos de esperanza que acompañaron su enfermedad. Una elegía fotográfica sobre la fe, el amor, la pérdida y la forma en que nuestras creencias pueden acompañar la vida y la muerte.

La teoría de mis Albertos: Lucía Morón
Albert Einstein conoció al bisabuelo de Lucía Morón, Alberto. Y ese encuentro se convierte en el punto de partida de La teoría de mis Albertos, un proyecto donde los distintos Albertos de su historia familiar y profesional comienzan a relacionarse entre sí. Autorretratos, fotografías de archivo e imágenes científicas intervenidas construyen un espacio de correspondencias para hablar de herencias familiares, trabajo y del lugar de las mujeres en el mundo laboral.

Espiral: María Torija
Espiral nace de una experiencia en primera persona: el cáncer de mama. María Torija convierte su propio cuerpo en paisaje y en mapa de las huellas que deja la enfermedad, recorriendo el proceso desde el diagnóstico hasta la remisión. Las imágenes establecen un diálogo entre piel, plantas y territorio para hablar de las heridas físicas y emocionales, de los tratamientos y de ese «otro lugar» al que, como escribió Susan Sontag, todos podemos vernos obligados a viajar.

Elegía para una casa: Maya Valencia Arbona
Con la muerte de su abuela Francisca, también desapareció la red de cuidados que durante generaciones había tenido su centro en la casa familiar. Poco después, la vivienda fue vendida y demolida. En Elegía para una casa, Maya Valencia Arbona reconstruye esa historia a través del álbum familiar, fotografías documentales, folletos inmobiliarios y materiales recopilados junto a los vecinos. La casa se convierte así en el punto de partida para hablar de cuidados, memoria y de las transformaciones de un barrio marcado por la especulación y la presión inmobiliaria.

Inconclusive: Nerea Lakuntza
Miles de familias continúan buscando respuestas sobre bebés que fueron separados de sus madres y dados en adopción durante décadas en España. Inconclusive se acerca a esta historia de ausencias y búsquedas a través de retratos, lugares y archivos, explorando la relación entre memoria, identidad y pérdida. El título procede de una palabra que aparece en expedientes judiciales cuando las pruebas no son suficientes para continuar una investigación: una palabra que resume también una historia que, para muchas familias, sigue sin una respuesta definitiva.

Les Trementinaires: Silvia Prió
Durante los siglos XIX y XX, mujeres de los valles de La Vansa y Tuixent recorrían Cataluña a pie para vender plantas medicinales y remedios naturales. Eran las trementinaires, mujeres de familias humildes que heredaban sus conocimientos sobre las plantas de madres a hijas y que podían pasar meses fuera de casa siguiendo sus rutas. En Les Trementinaires, Silvia Prió recupera esta historia de saberes, viajes y autonomía femenina como cuarta parte de su proyecto Magia, Mujeres y Ritos.

Diez proyectos, diez maneras de utilizar la fotografía para volver sobre aquello que nos constituye: las personas que nos rodean, los lugares que habitamos, las historias que heredamos y aquellas que todavía estamos intentando comprender.