“YO Y MI ALTER EGO” es un proyecto fotográfico que quiere reivindicar lo heterogéneo del ser humano.
Para ello el autor se autorretrata por partida doble. En cada una de las imágenes aparecen dos Dani Medina, en actitudes opuestas, diferentes o complementarias.
De esta forma el autor se desnuda y se muestra en sus diferentes facetas, enseñando las diferentes caras que definen su personalidad.
El autor busca la reflexión del espectador sobre si mismo, mirando en su interior. Se busca la complicidad con el que mira, y que el espectador se sienta cercano a las situaciones planteadas, por su cotidianeidad y por su realidad.

Somos hetoregéneos. Somos suma y multiplicación. Un cúmulo de caras, que nos definen como persona. Cada uno de nosotros es diferente al resto, y dentro de esta diferencia cada uno es diferente a si mismo. La gran gama de influencias, experiencias y genes que nos forman son las que nos definen.

La infancia, la familia, la cultura, la educación, los amigos…etc., nos moldean y nos forman como personas llenas de miles de caras y lados, creándonos diferentes a los demás.
Las experiencias vividas, los sueños, las metas, nos hacen ser diferentes en cada circunstancia. Conservando una esencia propia, cada uno se adapta y ajusta a cada situación sacando uno de nuestros miles de personajes propios.
Estas diferentes caras son las que nos enriquecen y definen.
En muchas ocasiones estas diferentes personalidades parecen contradictorias entre sí, pero las une el hecho de pertenecer a uno mismo. Se generan prejuicios y si eres de determinada idolología, y has de vestir de tal forma, escuchar una música determinada y ser de un equipo de fútbol concreto. Falso.
Lo que nos hace ricos y únicos es esas diferencias propias. Eso y el ser animales absorbentes que nos empapamos de nuestro exterior enriqueciéndonos y creciendo como personas.

Somos poliédricos