PRESENTACIÓN

La droga de los pobres, el KROKODIL, un sustituto letal de la heroína, se ha extendido desde Rusia a las ex-repúblicas soviéticas.
De fabricación casera, recibe su nombre ‘Cocodrilo’, por la consecuencia visible que deja en la zona de la piel donde se inyecta, volviéndola escamosa hasta llegar a gangrenarse. Lejos de erradicarse, el consumo de drogas adquiere nuevos formatos que se infiltran y se expanden.

ARGUMENTACIÓN

La llamada ‘Guerra de las Drogas’, iniciada en 1912 con el primer «Tratado Internacional Contra las Drogas», se ha concentrado en la lucha contra el tráfico de narcóticos pero no en su consumo. Una consecuencia de este planteamiento es que la persecución y las incautaciones hacen aumentar los precios. El resultado es un incremento de las drogas sintéticas, más baratas pero a menudo extremadamente peligrosas (1).

Un ejemplo es el del Krokodil, una droga de elaboración casera que nació hace cuatro años en Rusia como un sustituto económico y asequible de la heroína. La llamada «droga de los pobres» se ha extendido por toda Rusia y las ex-repúblicas soviéticas vecinas como Georgia, Armenia y Ucrania. El nivel de preocupación por este tipo de droga se manifiesta en las declaraciones del portavoz de Dirección Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos:

«… Estamos siguiendo la difusión de esta droga en el exterior. No nos sorprendería si un día llega a Estados Unidos …»(2),

Sobre el Krokodil
Este sustituto de la heroína, el ‘cocodrilo’, o Krokodil, como se denomina en ruso, recibe su nombre por la apariencia de la piel en el lugar donde se inyecta, ya que se empieza a escamarse y adquiere una tonalidad verdosa. Un año es el tiempo aproximado en que al adicto se le origina una gangrena que, posteriormente, puede llevarle a la muerte.

«Estás soñando con heroína, algo que se siente limpio y no es veneno. Pero no puedes pagarlo, así que sigues haciendo Krokodil. Hasta que te mueres».
Zhenya (adicta al Krokodil) (3).

El Krokodil se manufactura en laboratorios caseros, esencialmente a partir de píldoras de codeína (de 4 euros el paquete), un analgésico que se encuentra en la fórmula de diversos productos farmacéuticos, mezclado con gasolina. Este tipo de elaboración abarata mucho los costes en comparación con la heroína la dosis de la que cuesta alrededor de 30 euros.
El proceso de «cocinarla» dura unos 30 minutos, mientras que el de su efecto es de una a dos horas. El tiempo de dependencia entre consumo y consumo es casi inmediato lo que los convierte en esclavos de su tiempo.

Es una de las drogas más adictivas que existen, su desintoxicación y síndrome de
abstinencia multiplica por tres los de la heroína. En este proceso el adicto sufre fiebres, delirios, convulsiones y dolores que sólo se pueden combatir con altas dosis de analgésico.

(1)Informe sobre la Guerra de las Drogas, Junio ​​2011 http://www.globalcommissionondrugs.org/
(2) FoxNews, Miércoles 29 de Junio. Declaración de Rusty Payne, portavoz de la DEA.
(3)The Independent, Miércoles 22 de Junio ​​de 2011. Declaraciones de Zhenya adicta de Krokodil.
http://www.independent.co.uk/news/world/europe/krokodil-the-drug-that-eats-junkies-2300787.html

CONTEXTUALIZACIÓN

El proyecto fotográfico se realizará en Rusia y Georgia, se ha optado por
contextualizar el reportaje en Rusia y Georgia para constatar la rápida expansión de una droga que se encuentra en las puertas de la Europa Occidental. La propuesta se configurará en formato de reportaje socio-documental a través de registrar un retrato y el entorno cotidiano de los afectados.
Cada ser humano adicto al Krokodil nos explicará su historia, nos ofrecerá un testimonio del cuándo y el por qué, con la finalidad de enfocar la temática desde la comprensión y poder valorar la perspectiva del drama personal. El texto se incluirá como parte complementaria a la información que, en cualquier caso, sintetizará en importancia la imagen fotográfica.

PLANTEAMIENTO VISUAL

Retratos y entornos de interior o exterior frontales, sin enfatizar el encuadre, registrados en la estabilidad que propone el formato cuadrado. Para tal efecto se utilizará una cámara de medio formato. El uso de esta cámara permite crear un espacio de relación y complicidad con la persona retratada. El hecho de no tener la necesidad de «esconderse» detrás del visor de una cámara, permite mirar a los ojos a la persona y establecer un diálogo de entendimiento indispensable para poder ofrecer al espectador el principio informativo expuesto anteriormente.