Comenzar diciendo que me gusta trabajar a partir de enunciados simples -caminar, fotografiar- sin otra intención que la de entregarme a un proceso de exploración cuyo fin o resultado desconozco o me es igual.

Esta manera de explorar el paisaje, meticulosa y sujeta al azar, trae como mínimo, al final del día, el haber caminado un fragmento de terreno nuevo, no visitado, y haber sido testigo de los eventos sucedidos en su superficie. La fotografía surge como documento o testigo de estas observaciones.

«Costa Tropical» es fruto de una exploración errática de dicha zona geográfica a través del mediodía, momento excepcional cuando las calles quedan desiertas y silenciosas y donde reina una sensación de atemporalidad.
En ese paisaje alterado, tanto las personas como los objetos que quedan aún en su superficie se perciben ahora de forma distinta, aislados los unos de los otros y desconectados entre sí. Su presencia, ahora excepcional -o accidental- parece magnificarse rodeada de tanto vacío, y en esa magnitud aparecen nuevas relaciones espaciales y semánticas, añadiéndose un grado de tensión antes no existente. El azar y lo imprevisible parecen apoderarse del curso de los acontecimientos, coexistiendo lo cómico, lo trágico y lo absurdo, en una nueva realidad que bien podía formar parte de una pieza de teatro sin guión consciente.

Con esta serie he intentado producir una imaginería original y alternativa de un área geográfica dada, la Costa Tropical de Granada, al margen de lecturas históricas o localismos, aún sirviéndome para ello de los mismos elementos comunes en el paisaje.
Las imágenes resultantes parecen habitar un territorio nuevo y soberano, situado en algún lugar entre la realidad y la ficción, registro e invención, documento y percepción subjetiva.