«Existe un lugar. Y ahí estaban ellos.
Como si yo fuera dueña de un secreto, algo que nadie conocía. Como si yo hubiera salido a la superficie y ellos se agitaran en las profundidades.
Reclamo para el ser vivo que lucha contra la resistente perturbación. Todo bajo el ritual de la supervivencia, pues ya ha llegado la primera nieve al pueblo.
Corazón de fuego camina sobre la senda congelada en busca de la verdad, ley natural repleta de almas salvajes que aún retienen su esencia.
La sangre fluye, los caminos se difuminan.
Pero una huella permanece intacta».

Esta serie de fotografías están tomadas en el “Wildpark” de Leipzig, en Alemania. Invierno del 2010, durante mi estancia en esa ciudad, solía visitar a menudo aquel parque de animales vegetarianos rodeado de un verde y puro bosque. El texto y las imágenes son una vuelta por mi memoria y los recuerdos de aquellos momentos. Un encuentro consigo mismo.