Ocurre muy pocas veces, pero cuando sucede nada vuelve a ser lo mismo… Y lo que antes eran sólidas estructuras que sostenían creencias y valores, lo que antes marcaba el rumbo y servía de guía, se desmorona y te encuentras a oscuras, sin nada a lo que agarrarte.
Donde antes había respuestas indubitables, ahora solo hay vacío, mensajes desdibujados que ya no tienen sentido o el más absoluto silencio.
Y entonces, cuando te has vaciado de lo que tanto te había costado aprender, se abre ante ti la oportunidad de reinventarte, de dar un paso más allá, un salto cuántico, de volver a nacer.