El trabajo aún en proceso refleja la necesidad de comprender mejor el territorio que nos rodea y al cual pertenecemos. 1993, fué el año en que un joven “emigra” de su pueblo natal hacia una ciudad donde pasa, por ahora, el resto de su vida.
La oportunidad de revisitar el Complejo Educativo de Tarragona, aún en activo, donde pasé un año internado, me dió la oportunidad de comprender mejor el entorno en el que nos desenvolvimos, de experimentar todas las sensaciones vividas, algunas emocionantes, y otras con la melancolia del recuerdo de tiempos pasados.